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CD_audio_streaming

La tecnología streaming está ganando cada vez mayor notoriedad, gracias al crecimiento de Internet ya que éste permite hacer llegar el contenido de audio en alta calidad a todos los oyentes en cualquier lugar del mundo.

La invención de esta tecnología data del 1995 cuando la empresa tecnológica RealNetworks acuña el término streaming por primera vez. La tecnología streaming o media streamingconsiste en un servicio de transferencia de datos que se procesa como un flujo regular y continuo, y cuya principal ventaja es que el usuario no necesita descargar el contenido por completo para poder escucharlo.

 Una retransmisión de audio por streaming es un proceso que tiene unos ciertos requerimientos técnicos y que está dividido en diferentes etapas.

En la fase de adquisición de la señal se genera un flujo de audio contenido (música, programas…) desde la emisora, en formatos MP3 o AAC encapsulado en FLV que se envía a un software de codificación (Icecast, Shoutcast, Nicecast, etc.). En este punto del proceso es importante tener un ancho de banda de Internet adecuado. Durante la transcodificación se descomprime la señal codificada (la señal entra a la plataforma de streaming de audio) y después se codifica de nuevo a las diferentes calidades y dispositivos llegando al oyente final a través de Internet.

¿Qué diferencia hay entre MP3 y AAC?

Los archivos de audio más comunes se codifican mediante un algoritmo de compresión con pérdida, es decir, un proceso por el que se eliminan algunos de los datos de audio para poder obtener el mayor grado de compresión posible, resultando en un archivo de salida que suena lo más parecido posible al original.

El MP3 – MPEG Audio Layer III –  es el archivo de audio más común. No es el formato más eficiente pero sí el más compatible. En MP3 suelen usarse codificaciones de 64, 128, 192 o 320 Kbps (kilobits por segundo).

Los archivos  AAC, o Advanced Audio Coding, son similares a los MP3, aunque un poco más eficientes. La velocidad de bits en el formato AAC equivale aproximadamente al doble de velocidad en el formato MP3. Por ejemplo: 96Kbps en AAC equivale a 192kbps en mp3, por eso se obtiene más calidad en menos espacio. Un archivo de audio en HE-AAC codificado a 64kbps puede ofrecer una calidad similar a un archivo de audio en mp3 codificado a 128kbps.

Más adelante trataremos aspectos tan importantes para una emisora online como las vías para aumentar la audiencia, la gestión de los aspectos legales como son los derechos de reproducción de las canciones, o cómo rentabilizar nuestra emisora gracias a la publicidad.